El Prat Ocult



Pepe i Pilar

Pepe i PilarPILAR: Para Pepe ¡que no puedo más! Hace un buen rato que caminamos y todo esto es un descampado embarrado. ¿Seguro que sabes dónde estamos?

PEPE: ¡Que sí, mujer! No sufras, que sé dónde estamos. Y no preguntes más que me chafas la sorpresa.

PILAR: Menos mal que hemos dejado a los chiquillos con tu madre que si no… ¡Ay angelicos!! A estas horas caminando y despiertos.

PEPE: Ay Pilar, eres de lo que no hay…. Te estás lamentando por una cosa que ni ha pasado. ¿Tú ves por aquí a los niños? ¡Pues, eso! deja de lamentarte.

PILAR: Es que no paras de engañarme, primero debajo de un puente, con toda esa gente que no conocíamos de nada y que me daban tan mala espina.

PEPE: ¿Y te saqué de allí o no?

PILAR: Síii…. me sacaste… para llevarme aquella ruina de masía, Can Peixo.

PEPE: Pero bien que tenía un techo y una habitación para nosotros solos, que los últimos en llegar se tuvieron que poner en las cuadras.

PILAR: No me hagas hablar. A eso no se le podía llamar techo. ¡Si por las noches no se podía dormir con todo el ruido que se escuchaba! Y no lo digo por las 60 familias que estaban en la masía. Si no por el ruido que hacía la casa. Todo crujía. Las paredes maestras temblaban. Si hasta se podía oír el ruido de la carcoma comiéndose las vigas.

PEPE: ¡Qué exagerada! Y de allí también te saqué ¿no?

PILAR: Síii… me sacaste! Pero, miedo me das!

PEPE: ¿Por qué?

PILAR: Porque cada vez que me prometes algo, vamos de mal en peor.

PEPE: No seas exagerada mujer, di al menos, que vamos de mal en mejor… ¡Mira!

PILAR: ¿Qué?

PEPE: Ya hemos llegado ¡Mira!

PILAR: ¿Qué?

PEPE: Aquí lo tienes.

PILAR: ¿Qué tengo qué…? ¡Ay Pepe! No me digas que tengo un piso, un piso, un piso como los ricachones de Barcelona. ¡Ay Pepe, qué ilusión!

PEPE: ¿Lo ves mujer…?

PILAR: Sí, lo veo!

PEPE: No, quiero decir sí. ¿Ves como tenías que confiar en mí? Ha costado mucho esfuerzo y dinero, pero ha valido la pena.

PILAR: Y yo que pensaba que me sisabas para ir al bar con tus amigotes

PEPE: Que no mujer, que era para las cuotas de la Cooperativa. Quería que fuera una sorpresa, el regalo que te merecías y por eso me iba guardando una parte pequeña de la paga…

PILAR: Pero mira que eres majo

PEPE: Sí, sí, ahora me quieres pero la de veces que te has enfadado conmigo porque me iba de casa a la obra, a sudar la cansalada que dicen aquí, y a levantar este bloque… y te llegaste a pensar que tenía una querida y todo.

PILAR: Pero Pepe… a ver quien se iba a creer que todos los domingos y fiestas de guardar, te ibas a la obra.

PEPE: PILAR, mujer, que si hubiera tenido una amante, iría hecho un pincel ¡y no con la ropa de faena!

PILAR: Ya, pero si querías disimular, ese era el mejor disfraz, ¿o te crees que me chupo el dedo?

PEPE: ¿Ves PILAR? Ya te vuelves a enfadar… y eso que no he tenido amante, ni la tengo, ni la tendré, porque si ésta se entera fijo que me manda al otro barrio.

PILAR: Mira Pepe, qué bonito, ahora no se me meterá en casa todo el polvo de la calle y tendremos habitaciones para todos, hasta para mi madre…

PEPE: Bueno Pilar, el piso está bien, pero yo no sé si tu madre cabrá, yo creo que es un poco justo para nosotros cuatro y para ella.

PILAR: Quita, quita, que con poco se apaña, la mujer… Y mira Pepe, yo que pensaba que en la fábrica te habían convencido los comunistas y mira…bloque Juan XXIII, calle San José Obrero… menos mal

PEPE: Eso es para que los burgueses y banqueros nos dieran el préstamo para la cooperativa. Los compañeros pensaron que con nombres de iglesia sería más fácil convencerlos. Eso sí, Juan XXIII, que es el Papa bueno, y San José, que es obrero, como nosotros.

PILAR: ¿Pero que palabras son esas Pepe? ¿Burgueses? ¿Compañeros?… Y eso de ir al partido de fútbol el uno de mayo, ya te lo estás quitando de la cabeza, que me suena a una de las trolas que me sueltas. ¡A ver si al final lo que quieres es ir a la manifestación esa! Y ya sabes que está prohibida y que los grises no se andan con chiquitas.

PEPE: ¿Yo manifestación? ¿Qué dices mujer? ¡Calla, calla! Al fútbol con los camaradas… los compañeros de la fábrica…

NOIA DEL POU: Aquesta parella està davant del primer bloc construït per la Cooperativa Obrera de Viviendas, l’any 1964.

PEPE: La Cooperativa es va fundar l’any 1962, impulsada per un grup de treballadors.

PILAR: I va construir habitatges a un cost assequible en un moment en que hi havia una greu manca d’habitatges al Prat, a causa de l’arribada de molta gent de fora per treballar a les indústries.

PEPE: La Cooperativa, a més de construir pisos, també volia cobrir les necessitats dels seus socis. Així van crear Mueblecope…

PILAR: Telecope…

PEPE: Una escola…

PILAR: Un centre per a persones amb discapacitats…

PEPE: I moltes altres coses.

PILAR: ¡Ah! I un centre de lleure que el dirigia la Palmira Domènech.

NOIA DEL POU: Us sona aquest nom?… ja us sonarà, ja…! Allà al costat de casa meva, un centre nou que estan acabant davant del cementiri… res, que serem veïns. I ara marxem, que la Cooperativa està encara molt activa i com ens vulguin ensenyar tot el que han fet se’ns farà de dia.

PILAR: Pepe… ¿tienes las llaves?

PEPE: ¡Claro que tengo las llaves! Venga, tira pa dentro, que te voy a enseñar yo el piso…

PILAR: ¡Ai, Pepe! ¡Tú de la Cope, no me sacas!

NOIA DEL POU: Va, anem!

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